miércoles, 18 de marzo de 2015

16.-Arnedillo y Herce


Campo de vides y almendros
 
Después de ver la floración de los almendros decidimos hacer una ruta por la zona Tudelilla-Bergasa-Arnedo. El día se presentaba bueno pero nos dimos cuenta que la luminosidad del día, una especie de calima no resultaba buena para hacer las fotos. Sin conformarnos con observar tan solo el paisaje hicimos un ligero cambio de planes. Visitaríamos algunos lugares y esperaríamos a la tarde para hacer las fotos. Siempre he sentido esa cálida luminosidad que proporcionan las paredes rojizas de la margen derecha del Cidacos.
Puestos ya en faena nos dirigimos a Arnedillo. Arnedillo está situado en una ladera al interior de un profundo valle labrado en la roca por el Río Cidacos.


La garganta de Arnedillo

Río abajo el valle se muestra algo más abierto pero el cauce forma un estrecho paso entre dos paredones rocosos salvados por un alto puente de un solo ojo.






El túnel del ferrocarril



  La estrechez del paso es tal que la carretera pasa por un pequeño túnel y el antiguo trenillo atravesaba el pueblo por debajo por un túnel de más de 600 metros de longitud.




Tras bajar por un laberinto de calles estrechas llegamos a la plaza del Ayuntamiento donde dejamos el coche.  A un lado el ayuntamiento, al otro costado la iglesia. Tañe la campana con un sonido grave.  Ton.nnn.........Vimos que la puerta de la iglesia estaba abierta  y entramos.
Interior de la Iglesia
Órgano
 




























El interior de la iglesia es sobrecogedor, no se espera esto al ver el exterior sencillo, de piedra.
Nos dirigimos seguidamente por la orilla del río al desfiladero. Un grupo de mujeres da su paseo matutino. El río lo atraviesan el puente viejo y el puente del tren, metálico que por un lado se dirige a Arnedo y Calahorra y por el otro al interior de un túnel. Por aquí subían al balneario y por el otro lado se bajaba el carbón de Préjano y piedra caliza desde aquí. Y al otro lado del río la torre de defensa, resto de lo que fue un castillo o palacio donde subía a veranear algún que otro obispo de Calahorra. Y un poco más arriba la ermita de San Andrés y San Blas.  

A la llegada del invierno en el último domingo de noviembre se celebra la fiesta de San Andrés. Con una procesión en la que se saca al santo, en un recorrido por las empinadas y estrechas calles en las que se quema grojo (enebro) y romero y otros arbustos como aulagas humedecidos con agua, que generan muchismo humo, que se inhala al pasar la procesión. La tradición afirma que si pasas por el humo ya no te entra en todo el invierno ni gripes ni catarros.

En 1888 el pueblo se contagió de viruela negra con mucha mortandad. Los habitantes imploraron ayuda divina para aquello que la ciencia no tenía remedios ni comocía bien su origen.
Colocaron una vela negra a cada uno de los siete Santos protectores que tenían en las ermitas con el propósito de sacar en procesión al que estuviese junto a la última vela en apagarse. Fue San Andrés al que ahora sacan en procesiión.

La procesión del humo

Como es Marzo y la procesión del humo queda muy lejos aproveché para fotografíar esta preciosa foto que vimos colgada en el restaurante donde comimos. Espero que al autor, a quien agradezco su buen arte fotográfico, no le importe que la incluya aquí.



Lo podemos ver en este video.
Procesión del humo

Las siete ermitas. 

Arnedillo tiene a su alrededor siete ermitas de distinta antiguedad y características arquitectónicas guardando en su interior retablos e imágenes de los santos patronos. Como en otros lugares se supone que son los restos que han sobrevivido al despoblamiento de aldeas o anexos de la población principal, en este caso Arnedillo. Algunas fueron reconstruidas.

De forma sucinta o breve las ermitas son:
San Tirso, la más antigua data del Siglo IX y está excavada en una roca.
Peñalba del siglo X de estilo mozárabe.
Virgen de la Torre del siglo XVI rehecha en ladrillo.
San Andrés y San Blas del siglo XVIII
San Miguel reconstruida sobre una anterior del siglo XVI
Santiago construcción moderna que sustituye a otra anterior.
San Zoilo es utilizada como capilla del balneario.

Existe un sendero de recorrido circular que partiendo de San Zoilo pasa por las siete ermitas.

Ruta de las siete ermitas

Arnedillo (La rioja.org)

Arnedillo, famoso por sus aguas termales tiene mucho más que ver pero vamos a dejar algo p´autro día y nos dirigimos río arriba. Nuestro destino Peroblasco.








Nos despiden un perro con ganas de bronca tras una verja  y este lindo gatito soñoliento tomando el sol.







HERCE






 

Después de estar en Peroblasco y San Vicente nos encaminamos de vuelta para ver los almendros y decidimos que el castillo de Herce podría ser un mirador magnífico sobre el Cidacos. Su situación sobre un alto cortado a pico sobre el valle le da una perspectiva inmejorable. Siguiendo las indicaciones atravesamos el pueblo y subimos por una pista, al principio encementada a través de un barranco, después por un camino estrecho de tierra que mostraba los efectos de las últimas lluvias subimos hasta el aparcamiento. Después unos 200 metros más de subida a pie hasta la ermita.

La fortaleza y la ermita




La vistas son espectaculares. Hasta se veían a lo lejos las cumbres nevadas de los Pirineos y los montes cercanos a Pamplona. Entremedio la zona media y la ribera del Ebro.



La Vega del Cidacos






Debajo a nuestros pies el Cidacos discurre a través de los cascajos. Y en las terrazas miles de almendros en flor, ya eclipsada su blancura por la aparición de las primeras hojas.









Y si la subida fue cojonuda la bajada fue acojonante. A la fuerte pendiente y estrechez de la carretera había que sumar la inclinación y lo cerrado de algunas curvas. Bajando despacito llegamos a la zona de las bodegas. La consistencia arenosa de esta roca da mucha facilidad a la formación de cuevas o bodegas antaño utilizadas incluso como corrales y palomares.

Bodega
Herce

Ya en el pueblo pudimos observar la casona del barrio de los buenos, nos tendremos que esterar de qué va esto, junto a la iglesia que fue restaurada tras hundirse el tejado hace muchos años.



Casa solariega en el barrio de los Buenos


Y después de entablar conversación con alguno de los abueletes, que casi siempre muestran su voluntad a hablar con el forastero y comentarnos alguna cosa más del pueblo se fue haciendo hora de marchar..
Palacio del Barrio de los Buenos Herce ( D. Marraco)
Información Herce
Castillo de Herce (valvanera.org)

Hasta la próxima.
Salú pa tós


15.- Por las Alpujarras de la Rioja II Zenzano -Villanueva de San Prudencio





Villanueva de San Prudencio
                                                           

 Hoy toca dar una vuelta por pueblos olvidados. Entre el cañón del Leza y la garganta de Jubera se extiende un macizo montañoso que se despeña sobre el río Leza. al otro lado un intrincado sistema de arroyos vierten sus aguas al río Jubera. En sus laderas pueblos desiertos, alguno con habitantes ocasionales y otros ya en plena ruina. Zenzano puede ser la excepción de la recuperación. Ocho vecinos, una pista decente sin asfaltar les acerca a la civilización, no hay línea eléctrica, en verano se quedan sin agua y cuando nieva mucho..... Y todo esto a 25 Km de Logroño.

 Entre Ribafrecha y Ventas Blancas discurre una carretera comarcal, almendros, olivos, cereal, alguna viña...... el paisaje habitual de las terrazas que van ganando altura a ambos lados del Ebro.






A unos tres km de Ribafrecha nos encontramos con este cartel. No está en la carretera sino unos 10 metros más dentro en el camino al lado de uno grande de propaganda de una obra pública.





  
Y es que han arreglado el camino. Antes descarnado y lleno de surcos del agua ahora luce plano y engravillado. No es camino cómodo para turimos normales pero se puede transitar sin dificultad.





El camino sigue en pequeña subida hacia el monte entre almendros en flor, y olivos recién podados cada vez más escasos conforme ganamos altura.Y la vamos gananado en una fuerte pendiente hasta llegar un cambio de vertiente. Al fondo del barranco Lagunilla de Jubera.


Lagunilla de Jubera

Seguimos la pista al lado de un profundo barranco y sin desviarnos volvemos a tomar fuerte subida. Al cabo de un rato Zenzano aparece en una ladera entre prados.



Zenzano tuvo ayuntamiento independiente hasta el año 1975 en que se despobló después se fueron recuperando casas y ahora tiene una pob lación de 9 vecinos.
Hay datos de su existencia en el siglo XV que se consevan el el ayuntamiento de Lagunilla de Jubera.
Tuvo como barrio a Villanueva de San Prudencio del cual hay datos desde el año 900.
 Callejeando sacamos algunas fotos de edificios reahabilitados muy bien tratados.


 
Llegamos al bar  Y pedimos unas cervezas a la camarera pero....... tuvimos que bebernos la de nuestras mochilas.

 Pero aún nos quedaba alguna sorpresa.


No seamos intolerantes, entendemos que afea la foto, que podrían haberla puesto un poco más afuera de la vista, pero si no tienen línea de electricidad de algúna forma la tienen que conseguir. ¿Que no nos gusta que esté ahí? Cierto es, pero como no es cuestión nuestra, que venimos una o dos veces al año, pues que sean los propios vecinos los que opinen y decidan sobre ello.

Aunque el día está soleado hay una ligera calima y el viento viene un poco regañón. Se nota más cuando subimos a la ermita de San Cristobal. Es una pena como está. Dede ahí se domina tanto el valle de la parte de Zenzano como la del vallejón que cae hasta el Leza. Enfrente a la misma altura Trevijano.
 
Trevijano
Ermita de San Cristobal.

Nos dirigimos ahora a la dolina de La Covaza, una depresión natural, un agujero de dimensiones y profundidad considerablae. Hay tres dolinas en la falda del monte pero esta es la mayor y la más accesible.
La covaza
Si  nos colocamos de espaldas a la ermita veremos un poco a nuestra derecha y a unos cientos de metros una especie de pared rocosa. seguimos en esa línea unos 10 minutos y ahí está. La pared que vemos forma parte de la dolina, un hundimiento de la tierra de origen karstico.
Ahora volvemos hacia el camino. Un poco más adelante de la ermita a mano derecha veremos unas rodadas las seguimos unos 100 metros hasta que se acaba el plano. Desde aquí veremos un poco más abajo el campanario de una iglesia.  Por la parte izquierda mirando hacia el cañon del Leza hay un sendero de vacas por donde bajaremos a los prados de debajo. Voy buscando un antiguo aljibe o fuente que está casi tapado con las zarzas. Su presencia se delata más ahora por la  aparición de un charco de agua al lado de un grupo de arbustos. Su tamaño y forma es como de un chozo pero más bajo. Supongo que sería el manantial de donde se abastecía la comunidad de San Fructuoso de Pampaneto, nombre del monasterio que un día muy lejano existió aquí.

Aljibe, bóveda superior con agujero en el techo
Aljibe, parte inferior


Un poco más adelante y a la misma altura se encuentra la ermita de los frailes, Debe ser lo único que queda de aquel monasterio que en su día controló todo el valle.


La ermita "de los frailes"

Villanueva de San Prudencio está totalmente abandonada y en ruinas. Pertenecía a Zenzano y cuando este llegó a despoblarse pasó a jurisdicción de Lagunilla de Jubera.
Su origen está en el desaparecido monasterio de San Fructuoso de Pampaneto que en el año 985 fundó el Rey Sancho Garcés, quizá sustituyendo a otro visigodo más antiguo.
En 1032 Sancho III otorga carta de población a Villanueva de Pampaneto, hoy de San Prudencio.
En 1067 el monasterio y la villa son donados al monasterio de San Martín de Albelda pero terminan en posesión del monasterio de San Prudencio de Laturce de donde le viene el actual nombre. 



Villanueva de San Prudencio


Villanueva de San Prudencio

Iglesia de Nuestra Señora de la Esclavitud (Marraco)

De aquí nos dirigimos hacia San Juan de Agriones. Por las averiguaciones que hemos hecho sabemos que está en un prado en la cabecera del valle. Seguimos los postes indicativos del anillo ciclo turista pero observamos que faltan algunos y algún otro lo encontramos tirado en el suelo. Desconozco si son simples actos de vandalismo o con causa intencionada. 
En un cruce tomo la ruta de abajo pero la pista buena acaba en un prado y seguir las rodadas no me gusta. Hay un poste roto por lo que supongo es el camino que lleva a Bucesta. Doy media vuelta y veo que el camino ha hecho una curva muy alagada y que abajo está el prado grande. Se ve algo como unas ruinas que trato de enfocar con el zoom de la cámara. Supongo que esas son las ruinas de San Juan donde acudían en romería los vecinos de los pueblos de alrededor el día del santo. Aquí se reunían para reafirmar la concordia de loas pastos. Por otros blogs consultados aquí tan solo queda alguna pared en pie.
San Juan de Agriones (Supongo)
Una vez localizado nos dirigimos a salir por Santa Marina pues son 4 o cinco Km de pista y el resto carretera
Santa Marina


Así que volveremos otra vez con tiempo.
Hasta la próxima 
Salú pa tós.