domingo, 6 de diciembre de 2015

51.- La procesión del humo Arnedillo.



Dicen las historias que allá por el año mil ochocientos y no se cuantos la población de Arnedillo sufrió una epidemia de viruela que causó gran motandad. En aquella época la enfermedad hacía estragos entre la población dejando graves secuelas. Ante tal epidemia los arnedillanos decidieron además de realizar rogativas quemar romero y otras hierbas aromáticas para ahuyentar la enfermedad. Pero además colocaron velas en las siete ermitas del municipio considerando que nombrarían patrón protector a aquél que más le durase la vela, dicho deotra manera al que se le apagara la vela el último.
El santo afortunado fue San Andrés.
San Andrés tiene la ermita al otro lado del río un poco más arriba del cementerio y desde ahí vigila y protege al pueblo asentado en el carasol.

Los arnedillanos en agradecimiento sacan al santo en procesión el último domingo de noviembre por unas calles muy estrechas donde a la puerta de muchas casas se encienden hogueras de romero, enebro (grojo) y tomillo humedecidos para que no ardan y produzcan mucho humo. A veces el humo es tan espeso que pienso que de poder hablar el santo protestaría. Una vez terminada la procesión se celebra la misa y a la salida se ofrecen ramitos de romero bendecidos para llevar a casa. Supongo que a cambio de un pequeño óbolo o donativo.

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Aquí alguno tuvo la "santa intención" de proteger a los que estaban en misa y los ahumó. Y de que forma.


Lo mejor de la jornada


 Y como estuve sacando las fotos desde fuera del pueblo me perdí la procesión, no se puede estar en misa y repicando, dicen por aquí. Pero no se preocupen, les enlazo a las fotos que publicó el diario La Rioja.

 Reportaje de La Rioja

Rioja turismo
Y ya sabéis hasta la próxima
Salú pa tós.

lunes, 30 de noviembre de 2015

50.- El valle salado Salinas de Añana

Las salinas y el pueblo en 1985 Por Alberto Villaverde ( Auñamendi Eusko Entziklopedia)



Eras en ruina.
La primera vez que llegué a este lugar me impresionó. Hace muchos años ya, quizá 25 o más. Recuerdo que era Semana Santa y que en la procesión entre quienes portaban los pasos algunas mujeres. Como esta vez hacía frío y no se podía estar parado en la calle. Las salinas podían servir de escenario sin envidia alguna a otros sitios para películas del oeste. Tal era el estado de ruina de las terrazas.





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  Más de 5000 eras para la extracción de sal llegaron a componer el conjunto en su época de mayor explendor. Dependiendo de Poza de la Sal, son junto con éstas las mayores explotaciones salinas de interior de todo España.
 Como en otros muchos casos el  "progreso" acabó con las salinas. La explotación de grandes salinas marinas, la extracción de sal de mina y el traslado por ferrocarril hicieron poco competitivas a estas salinas que fueron decayendo hasta quedar pácticamente abandonadas hacia los años 70

 




Todavía quedan bastantes zonas como entonces pero se ha recuperado mucho y ahora se pueden recorrer acompañados de un guía.


 



La explotación de las salinas debió comenzar en tiempos muy remotos antes de los romanos  pero utilizando fuego para concentrar la sal. 
Los romanos dado el valor que tenía la sal en esos tiempos y encontrándose cerca Iruña Veleia junto a Nanclares no cabe duda de que explotarìan el yacimiento de la forma más productiva posible, pero con las características tan peculiares de esta explotación es difícil encontrar restos que así lo demuestren.    

La documentación más antigua conservada data del Siglo IX en las que se relatan las distintas donaciones y repartos de eras entre los grandes monasterios de la época, Valpuesta y San Millán de la Cogolla.

"A causa de la intensa actividad salinera y mercantil, Salinas se convirtió en los ss. XIV-XV en un importante núcleo judío que llegará a monopolizar el comercio de la sal. Los primeros asentamientos datarían probablemente del s. X, siendo los primeros de Alava. Hubo una sinagoga en el barrio alto, cerca de la desaparecida iglesia de San Cristóbal."  Ref. Ruiz de Loyzaga, S.: Los judíos de Salinas..., «Boletín de la Institución Sancho el Sabio», XXIII (1979).

Posteriormente Felipe II  decretó en 1579 ???  el estanco de la sal o sea el monopolio real de su comercio. Salinas tuvo que competir duramente co otras instalaciones salineras para seguir adelante a pesar de la gran calidad de su sal, más blanca y limpia que la obtenida en Poza de la Sal. 
El valle
 
 La muera, agua salina de muy alta concentración surge en varios manantiales tras pasar el agua a través de una capa de sal la disuelven aflorando con una concentración cercana al límite de saturación. Este agua conducida a través de canalones de madera de pino que resiste mejor la putrefacción y llega hasta las eras. En algunas había un depósito principal para recoger el agua cuando tocara le vez según el sistema de reparto establecido.   

 
Terrazas

Las eras se distribuyen en un sistema de terrazas sostenidas por puntales y vigas de madera y sobre estas una solana de tierra y piedras planas que se asentaban para lograr una superficie plana.
Más tarde se utilizó cemento pero se cuartea más.









 El pueblo se tiende al sol sobre una empinada ladera que domina todo el valle. Calles en cuesta y estrechas se combinan con otras que siguen la línea de ladera. Una pequeña y coqueta plaza donde se encuentra el ayuntamiento hace de Plaza Mayor.


 





Palacio de los Zambrana-Herrán.
  En una esquina un blasón mira hacia la plaza. Arriba, por donde en tiempos hubo una floreciente judería, un gran palacio en espera de destinos burocráticos languidece en su ruina; abajo, casi en la carretera, el otro palacio, el de los Ozpinas ha encontrado un uso que prolongará su vida como establecimiento hotelero.



Palacio de los Ozpina
Torre del ayuntamiento








 Bajamos por las empinadas calles hasta la carretera, tomamos un cafelito a resguardo; Alguien había dejado la puerta abierte y don cierzo hacía honor a su fama.






 
Antigua puerta de entrada.
 











Salinas al atardecer
  En el fondo del valle las eras permanecen vacías y solitarias. Tan solo un pequeño grupo de turistas se ven a la vuelta de un recodo a medio camino entre una eras derruidas y otras remozándose. Nosotros decimos adiós a la salinas y a don cierzo. Ya volveremos cuando esté más calmado.

Salinas de Añana (paisajes por descubrir)

Hasta la próxima.

Salú pa tós.


domingo, 29 de noviembre de 2015

49.- Por el valle de Ocón I La Villa, Santa Lucía y Pipaona


La sierra de la Hez al fondo. Sobre el cerro, Ausejo


En 1766 según Bernardo Martinez de Aldama se llamaba Sierra Laez

 El Valle de Ocón queda en el piedemonte norte de Cabimonteros o sierra La Hez. Parece ser que algún topógrafo ilustrado bautizó así a esta sierra que anteriormente se escribía sierra Laez, to junto y sin H. Cuando preguntó por el nombre se la puso y se quedó más tranquilo que cuando plantó el mojón. Por ahí se refieren a la anécdota como  ´La cagada del topógrafo´;

En 1826 se llamaba Sierra Laez


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   Este valle drena la ladera norte de esta sierra en arroyos que prácticamente se secan en verano; está compuesto por los pueblos de La Villa, Los Molinos, Las Ruedas, Aldealobos, Santa Lucía y Pipaona, todos ellos con el apellido de Ocón. También el despoblado de Oteruelo al lado de Las Ruedas. En su día también formaron parte las localidades de Galilea, El Redal y Corera que se independizaron hace muchos años. Geográficamente también pertenecerían a este valle Ausejo y Alcanadre.
Ya estuvimos por aquí al principio del verano pero una circunstancia nos truncó el viaje, al meternos por un camino para entrar a Oteruelo se me atoró el coche en unos grijos que habían echado en el camino y dejamos el viaje a la mitad. Con paciencia y la ayuda de un pastor que andaba por allí conseguímos salir del entuerto y dejamos el resto para ver otro día.
Hoy vamos a completar el viaje y habrá comentarios y fotos de ambos.



Castillo de Ocón desde Ausejo




En primer lugar nos dirigimos al pueblo más alto del valle, La Villa como le llaman entre ellos. Está situado a 910 m de altitud en la ladera de un cerro en cuya cima hay un castillo que domina con la vista todo el valle.




La villa de Ocón


La villa desde la ermta de San Juan. Al fondo el castillo.

Llegamos a la villa  y dejamos el coche en una pequeña zona plana. Primero fuimos a la ermita de San Juan que se encuentra arruinada. Algún día la intentaron remozar pero al final se vino abajo, solo quedan las paredes y el arco de entrada de lo que en su día fue una ermita románica. Desde allí sacamos alguna foto














Después callejeamos un poco por la zona de las bodegas hasta llegar a la iglesia. La llaman de San Miguel.







Iglesia de San Miguel
 
Poderosos contrafuertes


 Y subimos más arriba, hasta la iglesia vieja o la primera que se construyó. Sus ruinas se alzan desafíantes al tiempo y a las inclemencias. poderosos contrafuertes la ayudan a mantenerse en pie.

Iglesia de Snta María








  Aprendamos un poquico más.
La Villa de Ocón
La Villa De Ocón (rioja turismo)
La Villa de Ocón (Paca Sapena)

Ahora vamos a bajar hacia Santa Lucía. Hay un camino bastante empinado por detrás de la Villa que utilizan los que realizan la marcha o vuelta a los pueblos de Ocón en  primavera. Esun camino bastante empinado que en un par de kilómtros te pone en Santa Lucía bajando unos 150 metros. Nosotros cogemos el coche y damos la vuelta por la carretera.


Santa Lucía
 Santa Lucía es un pueblo pequeño, poco más de 50 habitantes lo habitan, personas mayores y los que en su día no se trasladaron a la capital, aunque algunos vuelven los fines de semana.
En Agosto se celebra el día de la molienda y se realiza una representación artística llamada Arte en la Tierra cuyas obras se realizan y dejan a la imperie hasta que la propia naturaleza acabe con ellas.
Como de costumbre no falta algún vecino que se da a la charla tranquila y nos comenta cosa y anécdotas del pueblo.


Cosechadora "AJURIA"  en Santa Lucía.


















Santa Lucía


Molino de Viento


Cosechadora


¿Aventadora?



Hermoso gallo

Y hermoso pavo










 
Arte en la tierra (Paca Sapena)
Santa Lucía (Paca Sapena)

 Dejamos atrás el molino harinero y nos dirigimos hacia Pipaona.
Piapona, lo mismo que los otros lugares del valle tiene pocos habitantes. Es lunes y hay bullicio de trabajadores, por un lado están bacheando la carretera y por otro están haciendo algo en la alameda. aquí en verano se tiene que estar en la gloria, arboles crecidos, frescor y tras bajar una rampa el pozo.
El pozo de Pipaona


Una instalación hostelera sirve refrescos en verano pero hoy está cerrada. Estamos fuera de temporada. nos dirigimos a la plaza al bar y como es lunes, pues no hay café por descanso semanal. Ajo, aceite y agua de la fuente. Castigados con abstinencia de café. Ya encontraremos otro lugar. De momento callejeamos y tomamaos alguna foto. Hablamos con un vecino, es un hombre mayor y noto que tiene cierta dificultad al respirar, preferimos no fatigarle con nuestra conversación y nos despedimos, Bueno... Que tenga buen día.

Cuando visitas pueblos pequeños sueles encontrarte con sorpresas en este caso un cartel de promoción turística que nos indica que cerca de aquí, a mitad de camino entre Pipaona y Corera hay unas ruinas romanas, se trata de las ruinas de Parpalinas, un asentamiento tardoromano. No hace falta ser muy lince para darse cuenta de que los romanos se instalaban allá donde había riqueza, en este caso agrícola.

Parpalinas   

La iglesia
























Pipaona de Ocón (Paca Sapena)

Como le entrada se va alargando divido el recorrido en dos partes en otra entrada vermos los otro tres pueblos Los Molinos, Aldealobos, Las Ruedas y el despoblado de Oteruelo.

Hasta la próxima.

Salú pa tós y toas.