jueves, 12 de noviembre de 2015

48.- El Valle del río Cardenas . La cueva del santo




Cuenta la historia que allá lejos en el tiempo, entre los siglos V y VI un monje llamado Millán vino a estas tierras a vivir en soledad. Y así lo hizo durante 40 años. En la ladera de un monte a más de 1000 metros de altitud, una pequeña ermita protege la cueva que habitó este monje. Hace años una persona de San Millán de la Cogolla me habló de una ermita, situada en la ladera a la que se sube por una cuesta muy empinada.
Hacia aquí dirigimos nuestros pasos desde Lugar del Río para ir siguiendo el curso del río Cárdenas. este río es uno de los que desaguan la sierra de la Demanda por su parte norte hacia el Najerilla. El valle que desde Cárdenas hasta  San Millán de la Cogolla es bastante amplio y con abundantes tierras de labor se va recogiendo y estrechando dando paso a robles, pinos y frondosos hayedos.


Cabecera del río Cárdenas

Llegados a los corrales de Urre donde hay una fuente a la que llaman hielahuevos, ¿por qué será? dejamos el coche en una zona de merenderos.Desde ahí parte una empinada pista que en poco más de 700 metros nos hará ganar más de 150 de altura. Casi todo el sendero discurre a la sombra de hayas que todavía no han abandonado la hoja y algunos pinos. De vez en cuando, un claro.


 
El suelo está lleno de hojas y hay que andar con cuidado, sobre todo a la bajada. Despacio con alguna paradica para recuperarme logro llegar arriba con mi compañero. La vista tremenda, las hayas se mezclan con abetos, robles y zonas de prados. Cada arbol tiene su color en otoño, la hayas amarillas ya van pasando a ocres, los robles lucen otro ocre algo más apagado y los pinos conservan su verdor oscuro. Los arces varían del amarillo intenso a un rojo insultante. A veces aparece un acebo, con sus hojas verdes brillantes y pinchosas y sus frutos ya colorados, el otoño va avanzando sin piedad aunque este año parece un poco más retrasado.


 
Supongo que Millán en sus tiempos dispondría de alguna fuente cercana que desconocemos o de algún arroyo que le surtiera de agua y de comida porque pienso que vivir en este lugar tan agreste solo del aire, los paisajes y de la gracia de Dios durante 40 años no debió precisamente fácil.   




Como se ve en las fotos la subida no fue precisamente cómoda pero aquí está la constancia de nuestra llegada.










Esta es la ermita que protege la cueva del santo










 Entramos a la ermita












Desde la ventana de la ermita esta es la vista.
Después de ver la ermita, dimos la vuelta, el camino no tiene salida por otro lado. Bajamos despacio, para nosotros es peor bajar que subir y un tropezon no es de gusto pues bastante tendremos con las agujetas.






Bajamos pues con prudencia y disfrutando del paisaje. Además encontramos una hilera de setas de cabo azul que después me supieron riquísimas. Bajada hasta el aparcamiento, y a comer.


A la tarde será otra cosa.



Hasta la próxima.
Salú pa tós.

A la derecha de la carretera subiendo desde San Millán y antes de llegar a Lugar del Río sale un sendero que sube a Ollora, una aldea que quedó despoblada allá por los años 70.
Os dejo aquí algo sobre esta aldea.

Ollora (Paca Sapena)

Ollora Teodoro Lejarraga